“Bergamín es hoy una figura insoslayable en cualquier panorama general de la literatura española”, declara Max Hidalgo Nácher en el texto que opera como antesala de este libro publicado al filo de conmemorarse las cuatro décadas de la muerte de José Bergamín (1895-1983). La frase, no por cierta —y una lista vertiginosa de bibliografía sobre el autor parece ratificarla—, alcanza a dar cuenta del volumen de Carmen Domínguez Gutiérrez, enfocado en los quince años de peregrinaje de Bergamín por América Latina. El término que designa el recorrido forzado fue enaltecido por el mismo implicado, quien tituló España Peregrina la revista inicial publicada en “tierras de belleza convulsiva”, según el feliz sintagma de Luis Cardoza y Aragón, y El Pasajero. Peregrino Español la empresa encarada en 1943.